Así están los protagonistas de “El Internado”, 10 años después

Blanca Suárez, Martiño Rivas, Ana de Armas, Elena Furiase, Yon González… Así están hoy los actores de esta serie

El Internado

Hace 13 años, el elenco de «El Internado» presentó la serie con gran ilusión sin saber que estarían tres años en ­antena y que sus carreras darían un salto ­estratosférico.

Redacción

El pasado 13 de octubre se cumplieron 10 años de la emisión del último capítulo de “El Internado: Laguna negra”. Aquella exitosa y misteriosa serie de Antena 3 catapultó a la fama a sus jóvenes protagonistas, a pesar de que algunos de ellos debutaban por primera vez ante las cámaras en aquella producción.

Ahora, ya no son aquellos adolescentes y niños que nos tenían el alma en vilo. Muchos, como Elena Furiase y Martiño Rivas, han sido padres; a otras, como Blanca Suárez, se las rifan las principales marcas de belleza y moda, pues son unas auténticas creadoras de tendencias… Las hay, incluso, que triunfan en Hollywood, como Ana de Armas, quien, según las últimas informaciones llegadas desde Los Ángeles, podría estar a punto de casarse con la megaestrella Ben Affleck.

Elena Furiase, una carrera consolidada y una familia estable

Pocos recuerdan que Elena entró en este internado con 19 años y de la mano de Lolita, pues curiosamente su personaje, Vicky, llegaba al centro en compañía de su madre, a la que tan sólo se ve un instante, y que fue interpretada por la progenitora de la artista.

Elena empezaba así con buen pie y mucha tranquilidad en una profesión para la que no se había preparado en ninguna escuela, pero el arte corría por sus venas y, con su papel de Vicky demostró, incluso a los ojos más críticos, que había heredado talento interpretativo de su famosa familia. Pronto, como sus compañeros, fue reclutada para la gran pantalla. «El libro de las aguas», «Cruzando el límite», «The Anguish» o «Don Mendo Rock ¿La Venganza?» fueron algunas de las películas donde se consolidó como la gran actriz que es. La televisión volvería a ficharla para series como«Bandolera», «Amar es para siempre», «Gym Tony» e, in- cluso, «Cuéntame...». El destino, además, haría que coincidiera de nuevo con su madre en las películas «El libro de las aguas» y «Luz de soledad» y en la serie «Centro Médico». Además, no hay «fregao televisivo» que se le resista a Elena, cuyo rostro ha desfilado por todo tipo de cadenas y programas, entre los que destacan «MasterChef Celebrity» y «Como sapiens», donde ejerce de reportera gastronómica.
Divertida y cariñosa, siempre ha llevado con discreción su vida privada, y a todos sorprendió el notición de su embarazo hace casi tres años, pues no se le conocía ni novio. Su pareja, que ahora es su prometido, es Gonzalo Sierra, un joven que pertenece al círculo de amigos de su hermano, Guillermo, y que tocaba con él en su grupo. Fruto de su amor ha nacido Noah, un pequeño de 2 añitos que ha llenado de alegría la vida de Elena. 

Martiño Rivas, de chico tímido y abrumado por la fama a discreto papá

Nacido en A Coruña, Martiño es hijo del conocido escritor y poeta Manuel Rivas y, desde pequeño, se sintió atraído por las artes y las letras. Acabado el instituto, y tras debutar a los 13 años en la televisión gallega, viajó a Londres para estudiar interpretación, formación que completó con la carrera de Comunicación Audiovisual en Santiago de Compostela.

A los 22 años llegó a “El internado” y el éxito le trajo una popularidad que lo llegó a abrumar, pero también un pasaporte al cine. En el 2008, José Luis Cuerda lo fichó para «Los girasoles ciegos», que le valió una nominación alGoya al mejor actor revelación; luego llegarían «3 bodas de más», «Por un puñado de besos»... y, aunque actualmente está más volcado en el teatro, en televisión ha protagonizado series como «Sé quién eres» y «Las chicas del cable».

En el terreno personal, el primero de sus romances que salió a la luz fue con la actriz gallega Sara Casasnovas, aunque su relación más sólida y conocida fue la que mantuvo durante nueve años con la también actriz Irene Escolar. Hasta hace poco, estaba unido sentimentalmente a la bailarina americana Kayoko Everhart, con la que tiene una niña de año y medio llamada Ayo, y de la que se acaba de separar.

Ana de Armas, de emigrada de Cuba a estrella en Hollywood

Cuando “El internado” le abrió sus puertas de par en par y la acogió interpretando a Carol, Ana acababa de llegar de su Cuba natal a Madrid con una maleta y 200 euros. Humilde y luchadora, de niña, no pasó calamidades, pero sí conoció la austeridad y tenía tan claro su sueño que, con 14 años, tras unas durísimas pruebas de acceso, ingresó en la Escuela Nacional de Teatro de Cuba. Eso le abrió las puertas a su primera película, «Una rosa de Francia», una producción española que se rodó en la isla. Con 18 años recién cumplidos, cogió su pasaporte español –sus abuelos maternos son de Palencia y León– y llegó a Madrid, donde pronto se convirtió en una estrella gracias a «El internado». 

A continuación le ofrecieron su primer papel en el cine, en “Mentiras y gordas”, pero tras el rodaje hizo las maletas otra vez y, sin apenas saber inglés, se plantó en Los Ángeles para presentarse a las audiciones. Debutó a lo grande con Keanu Reeves en “Toc toc” y allí se fijó en ella el director venezolano Jonathan Jakubowicz, ahora uno de sus mejores amigos, que la fichó para «Manos de piedra», con Robert De Niro. Luego llegaron «Overdrive» y «Blade Runner 2049», con Ryan Gosling. En cuatro meteóricos años, Ana ha trabajado en una decena de películas y tiene cinco por estrenar, entre ellas, la última de James Bond con Daniel Craig, «No Time to Die», «Blonde», donde interpreta a Marilyn Monroe y«Deep Water», en la que se enamoró de Ben Affleck. Su cumbre profesional llegó con la nominación a los Globo de Oro por «Puñales por la espalda».

En lo personal, los rumores dicen que ella y Ben ya se han comprometido y, si llegan a casarse, éste sería el segundo matrimonio para la cubana de 32 años, que recordamos que, entre el 2011 y el 2013, estuvo casada con Marc Clotet. Otros romances conocidos fueron con los actores Edgar Ramírez y Scott Eastwood, y con el artista cubano Alejandro Piñeiro.