Ana García Obregón cumple 67 años. Repasamos su intensa vida

Este 18 de marzo cumple 67 años la que es una de las grandes "celebrities" del mundo del corazón. Bióloga de formación, ha hecho carrera como actriz de cine y televisión y ahora está centrada en seguir el legado de su hijo Áless, que murió de cáncer

ANA OBREGON

La actriz cumple 67 años.

Redacción

Ana Victoria García Obregón nació en Madrid el 18 de marzo de 1955. Su padre, Antonio García Fernández, era arquitecto y dueño de la constructora Jotsa, impulsora, entre otras, de la lujosa urbanización madrileña La Moraleja. Su madre, Ana María Obregón Navarro, tenía inquietudes artísticas. Había estudiado piano, pero tuvo que dejarlo para atender a sus cinco hijos, que nacieron muy seguidos. Ana fue la segunda en una gran familia de clase alta, que vivía en un céntrico piso de la actual calle madrileña de Príncipe de Vergara, donde compartía habitación con sus hermanas Amalia y Celia.

Ana Obregon padres

Con sus padres, Antonio García y Ana María Obregón.

Ana desarrolló desde muy temprano su faceta artística. A los 4 años iba a clases de ballet clásico y le gustaba tanto que no se quitaba las mallas ni para dormir. Aún era una niña cuando, con sus compañeros de danza, debutó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid con "El lago de los cisnes". Tenía 10 años cuando la familia se trasladó a una enorme mansión, Los Sauces, en el barrio madrileño de La Florida. Aquella buena vida se vio truncada a los 12 años de edad, tras serle diagnosticado un tumor de duodeno al que sobrevivió gracias a una operación de estómago que le hicieron a los 14 años. Se debilitó y no pudo seguir con sus clases de ballet, refugiándose en los estudios.

Cursó bachillerato en el selecto colegio Estudio, cercano al Palacio de la Zarzuela, donde fue buena estudiante, aunque un tanto rebelde. Luego hizo Ciencias Biológicas en la Universidad Complutense de Madrid. Allí tuvo su primera pareja conocida, el hermano de una amiga de la pandilla: Francis Franco, nieto del general Francisco Franco e hijo de los marqueses de Villaverde, un soltero de oro de la época. Unas fotos de ambos cogidos de la mano en 1976 fue su primera aparición en los medios, que describían a aquella chica con la que iba el nieto del Generalísimo como "Ana, la hija del constructor Antonio García". Aquel amor de juventud acabó poco tiempo después, quizás porque apareció un tal Bertín Osborne, que aseguró que "nos enrollamos, pero no fue nada relevante". 

ana obregon niña joven

A la izquierda, cuando era niña durante una representación teatral en la escuela. A la derecha, practicando ballet, su gran obsesión desde pequeña, en casa de sus padres.

De Miguel Bosé a Hollywood

Mientras estaba estudiando en la universidad, coincidió en un "casting" de cine con Miguel Bosé, un año menor que ella y al que había conocido años antes en un guateque juvenil. Era 1978 y el hijo de Luis Miguel Dominguín y Lucía Bosé empezaba a ser un cantante famoso. Fueron a cenar juntos y se enamoraron, aunque decían lo contrario ante la prensa por presiones de la casa de discos de Miguel. Para Ana, Miguel "fue el regalo que me hacía la vida tras una infancia llena de sufrimiento". Para rabia de las fans del cantante, Miguel le dedicó una canción, en inglés, que tituló "Anna".

Ana Obregon y Miguel Bose

Con el cantante Miguel Bosé, con el que tuvo una relación que se fue deteriorando debido al tiempo que pasaban separados por sus respectivas agendas profesionales.

García Obregón acabó su carrera universitaria con éxito, pero, como ya había hecho sus pinitos como modelo publicitario, nunca llegaría a ejercer como bióloga. Para entonces, ya tenía claro que su sueño era ser actriz. "Mi verdadera vocación está en el mundo de la interpretación", aseguraba.

Así, debutó en el cine, en 1979, con un papel menor en la película norteamericana "Cuba", a la que seguiría otro pequeño papel en "Me olvidé de vivir", con Julio Iglesias, amigo de sus padres. Con el consentimiento de su progenitor, que tuvo que resignarse a que su hija no fuera bióloga, se fue a Londres para estudiar en la escuela de Arte Dramático de Covent Garden y, después, recibió clases en el Lee Strasberg Theater Institute de Nueva York. Ella misma se pagaba los estudios gracias a lo que ganaba haciendo campañas publicitarias.

En 1980, consiguió su primer papel protagonista en la película española "Tres mujeres de hoy", con Norma Duval y protagonizada por Robin Ellis, por entonces el famoso actor principal de "Poldark", una exitosa serie de televisión.

Ana Obregon joven

En una entrevista que le hicieron en una cadena norteamericana de televisión.

Idilios con Joey Travolta y Robert de Niro

Luego, se fue sucediendo su participación en diferentes películas, si bien aquellos constantes viajes y ausencias enfriaron su noviazgo con Miguel Bosé. Su papel con Joey Travolta, hermano mayor de John, en la película "Car Crash" y un tórrido romance entre ambos, al igual que con el actor Robert de Niro, según explicó la propia Ana en su biografía "Así soy yo" (Ed. Planeta), pusieron fin, definitivamente, en 1982, a su relación con Bosé.

Ana siempre ha reconocido que se instaló en Estados Unidos "en busca del sueño americano". Consiguió un papel en la película "Bolero" (1983), protagonizada por Bo Derek, mito erótico de aquellos años, e, instalada en una mansión de Beverly Hills propiedad de Julio Iglesias, con quien también hubieron rumores de romance, logró participar en tres capítulos de la serie "Hospital General" (1985); en un doble capítulo de la serie de televisión "El equipo A" (1986), donde hacía de terrorista latina, y hacer un papel residual en un episodio de "¿Quién es el jefe?". Una de sus anécdotas más famosas de esa época fue cuando le preparó una paella al director Steven Spielberg.

Ana Obregon equipo a

Ana apareció en uno de los capítulos de la serie "El Equipo A".

Poco después decidía regresar a España, donde ya empezaba a ser conocida, y, en 1985, dio su salto a televisión en el programa "Como Pedro por su casa", dirigido por el cómico y presentador Pedro Ruíz, donde ella hacía una parodia de informativos. Aquel mismo verano convocó, por primera vez, a los medios para ofrecer un posado en bañador que se haría tan famoso que marcaría, durante años, el inicio del período estival.

Ana Obregon posado

La actriz en uno de sus famosos posados veraniegos.

Además, se promocionaba aireando supuestos romances con quien se pusiera a tiro, destacando, en 1986, el que afirmó haber tenido con Alberto de Mónaco. El príncipe salió al paso asegurando que "sólo somos buenos amigos". Con éstas y otras historias, Ana se ganó el apodo entre la profesión y en el mundo del corazón de "Antoñita la fantástica". Al año siguiente, 1987, obtenía un papel relevante en la comedia "La vida alegre", de Fernando Colomo y, posteriormente, en "La mirada del otro", de Vicente Aranda.

Ana Obregon peli

Con la cantante Massiel y la actriz Verónica Forqué, con las que protagonizó la película "La vida alegre", del director Fernando Colomo.

"Fernando Martín fue el amor de mi vida"

En aquel 1987, Ana Obregón se enamoró del jugador de baloncesto Fernando Martín, el primer español que había jugado en la NBA norteamericana y que acababa de regresar a su club de origen, el Real Madrid de baloncesto. Se habían conocido durante la etapa americana de ambos y la relación, muy discreta, duró dos años hasta que Ana se enamoró de un abogado y rompió. Pocos meses después, el 3 de diciembre de 1989, Fernando Martín fallecía en un accidente de tráfico. A pesar de que ella lo había dejado, Ana Obregón sintió muchísimo aquella pérdida. "Fue el amor de mi vida", ha reconocido siempre la actriz.

ana obregon fernando martin julio iglesias

A la izquierda, con el baloncestista Fernando Martín, que fue su novio dos años. A la derecha, en una fiesta, con Julio Iglesias, en cuya casa de Los Ángeles vivió durante una temporada. 

La popularidad de Ana se veía acrecentada por los escándalos y líos amorosos que protagonizaba. Fueron años de vorágine: 26 películas en siete años, viviendo a caballo entre Los Ángeles, Madrid, Roma, Londres y Nueva York. Además, se convertía en portada de las más célebres revistas, desde "Vanity fair" a "Vogue", pasando por algún discreto semidesnudo en "Playboy", "robado" según ella, y un reportaje en "Interviú" (1989). A su título de Biología añadió, en 1990 un máster en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias, con el que dio un parón en su carrera artística para ayudar en la empresa constructora de su padre. Unos títulos universitarios siempre cuestionados por el público, que le obligaron a mostrarlos en Twitter para dar fin a la polémica.

En esa época conoció a Alessandro Lequio, un aristócrata italiano casado y padre de un hijo con la modelo italiana Antonia dell’Atte, de quien acabaría divorciándose. Su relación con Lequio fue tormentosa desde el principio. A los pocos meses de conocerse, Ana se quedó embarazada y el 23 de junio de 1992 dio a luz a Alejandro Alfonso, más conocido como Álex o Áless, el único hijo que ha tenido la actriz. La pareja duró cuatro revueltos años de críticas y reproches entre Ana, Lequio y Antonia Dell’Atte, que coparon innumerables portadas de las revistas del corazón. Aunque se habló de boda, los constantes devaneos amorosos de Lequio aceleraron la ruptura y, cuando en 1996 el italiano se lió con una azafata, Silvia Tinao, Obregón dio carpetazo a la relación.

Ana Obregon hijo

Con el conde italiano Alessandro Lequio y el hijo que nació de la unión de ambos, Álex. 

Presentadora en La 1, con Ramón García

Tras haber sido madre, Ana retomó su carrera artística. Empezó en 1993, presentando con Ramón García el concurso "¿Qué apostamos?", donde alcanzó su mayor nivel de popularidad. El público celebraba su naturalidad y simpatía innatas. El programa se emitió hasta el año 2000, trabajo que alternó con otras películas y series televisivas, como su recordado papel de la prostituta Sonsy en "Hostal Royal Manzanares", con Lina Morgan. "Excepto el Telediario y el Tiempo, he hecho de todo en TVE", decía, riéndose.

Ana Obregon ramonchu

Como presentadora de "¿Qué apostamos?" con Ramón García, programa que la hizo muy famosa. 

Tras romper con Lequio, por la vida de Ana Obregón pasaron el empresario Jorge Juste, el torero Rafa Camino y el futbolista croata del Real Madrid Davor Sucker, con el que oficializó su relación en 1997. Fue un noviazgo tan bonito, estable y sólido que estuvieron a punto de pasar por el altar. Pero el futbolista fue fichado por un equipo inglés en 1999 y García Obregón no quiso instalarse en el extranjero con su hijo que, por entonces, tenía 7 años.

En su carrera tuvo otro punto artístico álgido en el 2002, con "Ana y los 7", una serie de TVE escrita por ella misma y donde interpretaba a una estríper que encuentra trabajo como niñera de los siete hijos de un acaudalado viudo (Roberto Álvarez). La serie tuvo un notable éxito y estuvo en antena cinco temporadas, hasta el 2005, con un total de 91 capítulos.

Ana y los 7

En la serie "Ana y los 7", que ella escribió y protagonizaba.

Sexo en un coche con Micky Molina

Y, mientras, el escándalo la salpicó tras la publicación de unas tórridas fotos suyas en el interior de un coche con Micky Molina, actor en la serie. Luego vino su historia con el futbolista inglés David Beckham. "Hubo cama pero sin sexo", aseguró Ana, provocando una guerra abierta con su esposa, la ex-Spice Girl Victoria Adams, que la llamó "barbie geriátrica".

En el 2006, protagonizó la serie de Antena 3 "Ellas y el sexo débil", inspirada en la norteamericana "Sexo en Nueva York" y también escrita por ella. Pero fue un desastre tan absoluto que la emisión se canceló al tercer capítulo. En ese momento de su vida apareció el modelo y estríper polaco Darek Miroslaw, 30 años más joven que la actriz, que le salió rana, ya que después la abandonó por su mejor amiga y representante, Susana Uribarri. Una ruptura tormentosa, en la que Ana reconoció "que lo estuve manteniendo durante un año, nunca pensé que tendría que pagar a nadie por amor". Desde entonces, no tuvo papeles estelares en cine o televisión, aunque sus apariciones como invitada fueron notables, como su intervención como concursante en el 2008, en "¡Mira quién baila!".

ana y darek

Ana y su jovencísimo novio Darek.

En el 2011, se fue a vivir a un piso de alquiler en Miami durante los cuatro años que su hijo estuvo estudiando Ciencias Políticas y Filosofía en la prestigiosa Universidad de Duke. "Me hace feliz ejercer de madre", explicaba la que fue proclamada como "la madre más enrollada del año" por los compañeros de Álex. Por lo menos, eso explicaba ella misma. Cuatro años "sin pareja y que han sido los más felices de mi vida", concluyó.

Portada de "Playboy" cumplidos los 62 años

No fue un parón completo en su profesión, ya que participó en "Torrente 4" (2011) y presentadora de la "Gala de Reyes" (2012), en la 1 de TVE, o de las galas de verano de "Sábado sensacional", junto con José Luis Moreno. Además, desde Miami, participó en la versión mexicana de "Ana y los 7", que allí se tituló "Mi corazón es tuyo".

Ana Obregón, que nunca se ha casado, aseguró entonces que su relación con el género masculino pasó a ser "de pura amistad", como la que tuvo con el torero Israel Lancho en el 2014. En el apartado artístico siguió siendo omnipresente. En su 60º aniversario, decidió cumplir con una asignatura pendiente: ser actriz de teatro. Lo hizo con "Sofocus plus", una comedia sobre la menopausia que recorrió toda España durante un año.

Aún dejó a sus fans más perplejos cuando, después de unas cuantas temporadas sin hacer su célebre posado veraniego en bikini, se convirtió en la portada de la edición española de "Playboy", cumplidos los 62 años. Su comentario al respecto fue muy suyo: "No seré la más guapa, ni la más joven, pero a ver cuántas portadas de “Playboy” hay con carrera universitaria". Entre sus trabajos más recientes estuvo el "docu-reality" sobre su vida cotidiana "Algo pasa con Ana", en el canal DKiss durante las temporadas 2016-2017; su participación en un capítulo de la segunda temporada de "Paquita Salas" y la obra de teatro "El contador del amor".

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El golpe más duro y devastador de su vida

El golpe más duro de su vida lo sufrió cuando en marzo del 2018 le detectaron un cáncer a su hijo, de entonces 26 años. Desde entonces su vida entró en un túnel que no iba a tener salida, a pesar de su optimismo natural y de la fuerza de su amor constante por su hijo. 

Aquel cáncer frenó en seco su vida y Ana eliminó de ella todo lo que no sirviera para ayudar a Aless a vencer la enfermedad. Primero, viajaron a Nueva York, para que siguiera un tratamiento en el prestigioso Memorial Sloan Kettering Cancer Center. ¡Qué diferente debió de parecerle aquel Manhattan del que ella conoció en los 80, cuando viajó en busca de un sueño! Treinta años después, lo hacía en busca de la salvación de su hijo.

ana obregon hijo

Ana mira embelesada a su hijo, al que adoraba.

Un año estuvieron en la Gran Manzana, antes de regresar a España, donde el joven continuó luchando contra aquella extraña forma de cáncer, el sarcoma de Ewing, sin perder jamás el ánimo, el humor ni el optimismo, como se encargó de reflejar siempre en sus redes sociales, donde nos dio una lección de serenidad, de entereza y de vida. Igual que su madre. 

Aless, un ejemplo de lucha

Los buenos resultados de los primeros tratamientos animaron a Ana a participar en el programa "Lazos de sangre" en TVE en julio del 2019, no obstante, Aless sufrió una recaída de la que ya no pudo salir. 

Su muerte, el 13 de mayo del 2020, dejó a Ana rota, desgarrada. Su vida, como dijo, "se apagó" y, durante días, no logró entender que la gente siguiera viviendo y que el mundo continuara girando como si no hubiese pasado nada. 

En este estado de dolor inacabado que es ver morir a un hijo, el golpe más cruel y deleznable que puede darte la vida, Ana contó y sigue contando con el gran apoyo de sus hermanas, Alessandro Lequio, y su amigo del alma, Raúl Castillo (al que llaman Ra), que estuvieron de nuevo a su lado cuando la vida volvió a golpear a Ana con la muerte de su madre. 

ana obregon padres hijo

Ana, con sus padres y su hijo.

Desde el principio, Ana ha recurrido a las redes sociales para rendirle un tributo constante a su querido hijo, recordándolo para soportar su ausencia y a modo de terapia para explicar cómo está aprendiendo a vivir sin él. 

Poco a poco ha ido apareciendo en televisión y ahora prepara una serie sobre su vida, mientras sigue volcada en la fundación Aless Lequio contra el cáncer, siguiendo el maravilloso legado de su querido hijo.